jueves, 5 de mayo de 2011

Pobres...

Es ya un poco tarde, exactamente son 1:18 de la mañana. Hoy no estuve inspirado en escribir sobre algo que le haya ocurrido a este servidor.
Pero, estuve escuchando una canción que hacia referencia a los pobres, y eso me motivo a dedicarle estas lineas a ellos. A aquellas personas, hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos que le pelean a la vida, que le pelean palmo a palmo para poder salir adelante.
En las mañanas, cuando parto a estudiar, la mayor parte de veces, hay alguno de ellos que suben a vender algún producto, otros a pedir una moneda y tienen que enfrentarse muchas veces a la indiferencia, a la soledad de esta ciudad.
Mis respetos para cada uno de ellos.
Como les comenté, hace poco estuve escuchando una canción que hacia referencia a ellos. La canción dice así:
Ya no recuerdo, marcas en mi sin usar,
Piernas de barro y un bastón para andar.
Abandonar, si ya perdí al despertar,
Solo otra vez, si alguien quiere ver.

Una moneda alentará mi partir,
Vida que pasa pero no es para mí.
Pudiera ser, es mi destino ya lo sé,
Solo esta vez, ya nada queda en mi.

Ver, solo ver, ÉL está viniendo hacia mí,
Ahora sé que vivir está en ÉL.

Ciego en el alma puse mi mano hacia ÉL,
Ya no hay monedas, solo una puerta a vivir.
Y no sé más porque ese día yo nací,
Por caminar, pero en su corazón.
Ver, solo ver, ÉL está viniendo hacia mí,
Ahora sé que vivir está en ÉL y se, puedo ver,
solo ver, ÉL está viniendo hacia mí,
Ahora sé que vivir está en ÉL y se, puedo ver,
solo ver, ÉL está viniendo hacia mí,
Ahora sé que vivir está en ÉL.

Solo quería compartir esto con ustedes, y dedicarle estas lineas para honrar a cada una de estas personas que, luego de ser subestimados, rechazados, marginados, son de ejemplo para cada uno de nosotros.
Son ejemplo de lucha, de superación, de sacrifico
Un homenaje a todos aquellos, que como Patty, Carlos, Juanita, Augusto, tienen que pelearle a la vida, palmo a palmo para salir adelante. Un homenaje a todos aquellos que se paran en las esquinas, que suben a los buses, que piden limosna en los puentes. Aquellos que tienen como compañeros a la soledad y la fria noche, para todos aquellos van dedicadas estas lineas.
Y si alguno de ellos por alguna casualidad, que yo mas bien lo definiria como propósito, leyera alguna de estas lineas, solo dejenme decirles que El Maestro dijo que habría esperanza para ustedes, son bienaventurados, a lo mejor su esperanza no este en esta tierra, este mas allá, solo no dejen de creer en El Maestro. Y como alguien dijo por ahí: La esperanza es lo ultimo que se pierde.
Me tengo que ir, hay una vista de la noche por mi ventana impresionante, como para ponerme a pensar y reflexionar por un momento.

Gotas en el desierto...


Sentado sobre la arena, en medio del desierto, sediento y cansado pude ver unas pequeñas gotas, exactamente tres, que se mantenían sobre la arena; y la arena no se humedecía, sentí una nostalgia tan grande en mi corazón, tanto que con lágrimas en mis ojos, alcé mi rostro al cielo y exclamando a gran voz dije:

Quiero decirte que no me he estado sintiendo muy bien que digamos, últimamente, pero ¿sabes? TU ME HAS DICHO QUE ESTARAS CONMIGO SIEMPRE, y la verdad es que lo que siento no me hace creer mucho en esto, pero te creo.

¿Sabes? - dije
Quiero darte gracias porque siempre estas conmigo, he podido verte en momentos difíciles, pero también buenos en mi vida.
Como no recordar aquellos momentos en donde nos conocimos por primera vez, yo tan necesitado de Ti, y Tu como siempre lo has sido, dispuesto a ayudarme.
Sé que muchas veces lo único que hago ante Ti  es quejarme, pedirte cosas, pero en este momento quiero dejar de hacer eso y mencionar tus maravillas.

Entonces Recordé que aún seguía con vida en medio del desierto- y seguí diciendo:

Comienzo agradeciéndote por la vida que tengo, porque aunque no la merezco, Tú me la das, gracias por aquellas personas que has puesto como mi familia, gracias porque harás una gran obra en ellos. Gracias por aquellos amigos, personas especiales que has puesto en mi vida, para ayudarme; para muchas veces verte através de ellos.
Como no agradecerte por aquellas veces en donde desmayaba, pero en cada una de esas veces Tú me levantaste, esas veces en las cuales me sentía tan derrotado, tan mal, pero veía Tu Mano, acariciándome, consolándome, dándome ánimos, limpiándome; y cargándome sobre tus hombros me levantabas. Esas veces donde por mis errores creía que me habías abandonado, cuando me sentía solo y caído en el suelo me levantaste y susurrándome suavemente al oído, con tu dulce voz me decías: Aquí Estoy, no te he dejado, no temas.
Razón tenía el salmista cuando decía: “Me Esconderás en tu tabernáculo en el día del mal, me ocultaras en lo reservado de tu morada, sobre una roca me pondrás en alto, Luego levantarás cabeza sobre mis enemigos que me rodean.”

- Luego me sentí tan rendido, que baje la cabeza y arrodillado y lleno de lágrimas dije:

Dejando este largo camino a un lado, y las costumbres por otro, quería separar este tiempo, para decirte: Gracias, Muchas Gracias. Simplemente gracias porque Eres Mi Dios.

Entonces pude ver que esas tres gotas se convirtieron en una gran fuente de agua en medio del desierto, y pude beber de esa fuente que renovó mis fuerzas y me impulsó a ponerme de pie y seguir mi camino.

miércoles, 4 de mayo de 2011

En medio de la soledad... Hay razones para vivir !!

Son 11:39 de la noche, estoy a punto de comenzar a escribir…
Hoy quería hablarles acerca de un tema, que creo que todos por algún momento de nuestra vida, hemos pasado, y se llama LA SOLEDAD MINISTERIAL.
En estos momentos me siento así, sólo. Claro, sé que El Señor está a mi lado, pero no hablo de aquella soledad de sentirse sin El Señor, hablo de aquella soledad de sentirse sin amigos.
A veces uno llega a un punto en el cual siente que ha perdido el respeto, la admiración, hablando en un término más bíblico, ha perdido su testimonio.
A veces siento que la gente que antes te respetaba y te veía como ejemplo, ahora ya no lo hace, y eso la verdad que molesta, fastidia, incomoda.
Uno  como que se siente en un gran abismo oscuro, mientras que los demás, aquellas personas que tú admiras, que quieres, que estimas, que respetas, están arriba, en la superficie, cantando, riendo, jugando, saltando. Mientras que tú, te encuentras, miles de metros abajo, en la profundidad, solo, queriendo subir a la superficie y jugar, saltar, reír, cantar con ellos, pero no puedes.
No te sientes igual a ellos. A lo mejor sientes que, no eres tan igual a ellos, que tus errores y tus fallas te condenan. Y es verdad, a veces cometemos errores, dañamos a la gente de nuestro alrededor, defraudamos a muchos, y es entonces donde nos encontramos en la más profunda soledad de nuestras vidas. ¿Te has sentido así?... Pues me alienta el hecho de saber que no soy el único.
Pero, pecaría y te haría un daño si terminara de escribir aquí. Si te dijera que la soledad duele, te haría perder el tiempo si solo te contara como me siento, y esa no es mi intención. Mi intención es que puedas salir diferente, luego de leer esto. Como te comenté, pecaría y te defraudaría si solo escribiera para contarte mis tristezas. No estoy para eso, y tampoco quiero serlo. Es verdad, hay momentos en nuestras vidas en los que nos sentimos así, solos, en ese abismo que hace un momento te comenté. Pero, ¿sabes?, hay un libro, lis demás lo llama Biblia, que fue escrito por Aquel que creó el universo, puso en orden el cielo, la luna y las estrellas, El Autor es, nada más y nada menos que: El Corazón de Dios, fue escrito por él; quienes lo imprimieron fueron unas manos de barro, donde el Corazón de Dios quiso poner sus historias allí, y está escrito para personas como tú, esta escrito especialmente para ti. Así, que recibe este regalo y léelo.
Pero, mil disculpas, me desvié del tema. Nos quedamos en que… te faltaría el respeto si sólo te hablara de mis tristezas, pero no estoy en esta hora para esto, al contrario, quiero en esta hora darte un pequeño mensaje, pero con un gran valor: Como te repito, hay momentos en nuestras vidas, que nos sentimos tan solos, sin embargo El libro del que te hable, me dice que hay Alguien que no me dejará, que aunque mi padre y mi madre me abandone, Él estará conmigo, dice que Él va conmigo, y no solo va conmigo sino que Es Refugio en tiempos de aflicción, me dice que nada me podrá separar de Él, ni la vida , ni la muerte, y sobre todo que Él tiene cuidado de mi. Ese si que es Un Verdadero Amigo.
Pero aún en medio de las soledades, y luego de saber una gran verdad, no todo esta terminado, como escuché hoy en una canción, hay razones para vivir, hay muchas razones para seguir adelante, para continuar. La mayor de esas razones es conocer mucho más a Aquel, del cual te comenté hace un momento, que tenía cuidado de mi.
Pero también tengo que mencionarte otras razones, por ejemplo, que tienes una familia a la cual amar, tienes una carrera o estudios que terminar, un esposo, o esposa a la cual amar. No está todo terminado, lo que sientes es pasajero. Como dijo alguien muy sabio, “Esto también pasará”. Y solo déjame decirte que en medio de esta soledad, en medio de mi soledad, tengo miles de razones para vivir, tengo sonrisas aun que dar, tengo lágrimas que llorar, tengo canciones esperándome para cantar,  y la mayor es conocer a ese Amigo del cual te hable. Tengo Razones para vivir…
Bueno, son 12:19 y me voy, tengo que descansar…