11:23 de la noche
Hoy me pasó algo especial, y trataré de contarselos lo más breve posible.
Cada miércoles asisto con mamá a una reunión en casa de unas personas de la iglesia, donde compartimos un tiempo de compartir la Palabra, de oración, de alabanzas, de koinoia. Y hoy miercoles, fue uno de esos días. Asistimos a la reunión, comenzó con las alabanzas, luego llegó un tiempo donde la persona que dirige estas reuniones compartió una reflexión a través de la Biblia, y luego dijeron lo siguiente: "Bueno hermanos, vamos a hacer un grupo de mujeres y otro de hombres para poder orar por alguna necesidad que tengamos". Y así fue, nos juntamos para orar, y hubo una persona que tuvo la iniciativa de preguntar cómo estabamos y si es que teníamos alguna necesidad para poder orar.
Eramos un grupo de cuatro hombres; pirmero hablo rápidamente un joven y luego le tocó el turno a quien les escribe esta noche, ahí compartí algunas necesidades que tengo. Luego le tocó el turno a un hombre, adulto por supuesto, y comenzó a contarnos algunos problemas que estaba pasando a la persona que había tenido la amabilidad de dirigir este tiempo de oración en grupo al preguntarnos nuestra necesidad. Este hombre, se notaba angustiado, acongojado por el dilema laboral, económico y familiar en el cual se encontraba transitando.
La verdad es que, cuando este hombre hablaba, mis problemas parecía intrascendentes, sin importancia. Dije dentro de mí: "Este hombre si que está pasando conflictos". Este hombre nos relataba el conflicto que atesoraba dentro de sí por querer hacer las cosas bien. Nos contaba cuales eran sus luchas y las circunstancias difíciles que pasaba al querer hacer lo que Dios quería que haga.
Cada palabra, cada detalle, cada expresión que el pronunciaba de sus labios, eran una perla para mí. ¿Porqué? Porque me di cuenta que hay cosas más importantes en esta vida, este hombre me enseñó que el respeto, el temor a Dios y el reconocer tus errores, son cosas valiosas en esta vida. Me enseñó que debemos de preocuparnos más por el otro, que por nosotros mismos. ¿No es ese el verdadero evangelio?¿Acaso no fue el amor al prójimo lo que nos enseñó Jesús? ¿Qué pasó con eso? ¿A dónde se fue?. Estamos acostumbrados a pedir, pedir y pedir por nosotros mismo, por nuestra conveniencia, por nuestra prosperidad, por nuestra mejoría; sin embargo hay mucha gente alrededor nuestro que está mucho peor que nosotros, gente que necesita mucho más de lo que necesitamos nosotros. ¿Cuando nos daremos cuenta de eso? ¿Cuando será el día en que tu y yo dejemos de pensar en nosotros mismos y pensemos en el otro? El día que eso ocurra, será un gran avance para la humanidad y para todo aquel que tiene la gracia de llamarse cristiano.
Este hombre no me dijo nada, solo compartió sus cargas. La enseñanza es simple: acordémonos de lo que más lo necesitan, aunque sea en nuestras oraciones.
Hoy dedico estas líneas a este hombre, la verdad no dijiste nada...pero me enseñaste mucho.
miércoles, 8 de junio de 2011
lunes, 6 de junio de 2011
Unas lineas que me sorprendieron....
Siempre, trataré de contarles todo tipo de etapas o circunstancias en mi vida, tiempos buenos y tiempos malos. Le contaré mis victorias, como también mis derrotas. No estoy para dármela de "super ungido", al contrario, trataré de abrirles mi corazón y contarles todo tipo de momentos en mi vida, como les dije: victorias, pero también derrotas.
Para poder llegar a lo medular de lo que les quiero contar, tengo que contarles primero desde el principio:
Bueno, en la mañana salí normalmente a la universidad a estudiar. ¿Hiciste tu devocional antes de ir a la universidad? No, la verdad que no. Me levanté sobre la hora, me alisté y tome el desayuno y luego partí para la universidad. Esperaba hacer mi devocional a la hora de regreso, ¡en serio!
Regresé, y decidí aún no pasar un tiempo con Dios, por cuestiones de bulla, la verdad, yo para poder tener un tiempo con Dios, tengo que tranquilizar mi alma, estar quieto, en silencio, para poder conectarme con Dios, ¡y es bíblico eh!, y cómo en mi casa estaban en pleno movimiento (mamá estaba haciendo algunas cosas, papá estaba almorzando, y una pequeña sobrina muy inquieta por cierto y traviesa, estaba almorzando junto a papá), fue por eso que decidí posponer mi tiempo con El Señor.
Pasó el tiempo, papá partió al trabajo, la pequeña prima regresó a su casa, y mamá estaba sentada en el sofá. Todo hacía indicar que yo debía comenzar a tener mi tiempo con El Señor, pero no fue así. Decidí estar un tiempo más frente al computador (porque eso fue lo que hice, mientra había todo este movimiento en mi casa, como les comenté) hasta que mamá recoja a a mi menor hermana del colegio.
Efectivamente, mamá recogió a mi menor hermana del colegio, para eso yo seguía frente al computador, luego almorzamos juntos. ¿Y que creen, luego de todo esto, por fin tuve un tiempo con El Señor? No, y no es algo que lo diga orgulloso, pero déjenme terminar que les cuente por favor. Continué estando un momento más frente al computador, escuchando un poco de música cristiana, viendo algunas noticias, estando en una red social, etc. Ya eran 4:30 de la tarde y sentí una voz dentro de mí que me dijo, "ven a mí presencia".
Por fin me digné a tener un tiempo con El Señor. Para aquietar mi alma, decidí poner un poco de música cristiana y escuchar, todo iba bien, hasta que supuestamente iba a comenzar a orar en mi mente ¿y que creen? ...Me quedé dormido.
Considero, que durante estos últimos días han pasado algunas cosas que no fueron muy agradables, considero que estoy atravesando un desierto en mi vida. Pero ¿saben?, El Señor es Fiel para conmigo, me ha mostrado su compañía y su favor en medio de este desierto. Como dijo una vez una famoso predicador "El desierto jamás fue un sitio agradable, pero vaya que se aprende, y mucho...", y corroboro lo que este predicador dice, de que se aprende, se aprende señores. Y volvería a pasar por este desierto, volvería a ahogarme en aguas turbulentas, sólo para sentir los brazos salvadores del Maestro, diciéndome "No temas, Yo estoy contigo". En el desierto aprendes a ser más sensible a la voz de Dios. De hecho, les cuento, Dios en medio de este desierto personal, ha dado un llamado claro a mi vida, y gloria a Dios por eso.
Pero, volviendo a mi historia personal, me quedé dormido. Desperté cerca de las 9:00 de la noche. Y decidí navegar nuevamente por Internet, por las mismas circunstancias de la tarde, en esta ocasión mi hermana mayor llegó del trabajo y comenzó a mirar televisión en el lugar donde se suponía, yo pasaría mi tiempo a solas con Dios.
Necesito estar tranquilo, dije, para poder pasar un tiempo con El Señor.
Necesito estar tranquilo, dije, para poder pasar un tiempo con El Señor.
Llegó papá del trabajo, yo dije dentro de mí: "cuando todos se acuesten, tendré mi tiempo con El Señor".
Mientras que estaba navegaba por internet, conversaba con una persona, no tan importante para mí por cierto. ¿Un pastor, un líder? No, simplemente una persona que asiste a mi congregación.
Conversabamos acerca de que ya se acercaba su cumpleaños, y la verdad ya me estaba aburriendo un poco de la conversación, pero algo interiormente me dijo: "conversa sobre cosas del ministerio". Yo dije: bueno, está bien, pero sin muchas ganas por cierto, la animé a servir en otro ministerio aparte del que sirve, no porque no sea su llamado, sino porque era un ministerio en el cual todas las personas de su edad ya estaban sirviendo. Bueno, por cuestiones de tiempo, decidí por fin terminar la conversacion, me despedí cordialmente.
Ahora sí , préstame mucha atención, porque aquí viene lo medular de lo que les quiero contar. Mientras yo me despedí, ella también se despidió, sin embargo, luego del "Bendiciones", puso de la nada lo siguiente: "Si tan solo te pones a pensar, Dios está ahí, y siempre querrá lo mejor para ti. Solo ponte a pensar que está a tu lado y te observa en todo momento." , eso me impactó. Por la manera en que lo dijo, ni si quiera estábamos conversando de cosas espirituales como para que escribiera algo así, nada daba méritos a que escribiera algo como eso. Solo atiné a darle un cordial gracias. Y continúo diciendo: " Dios quiere que abras tu Biblia y la leas", yo dije dentro de mí ¿Como pudo enterarse de que hoy no tuve un tiempo con El Señor?, y le pregunté ¿Porqué lo dices?, su respuesta aún me impactó más " No sé, lo sentí, a lo mejor Dios quiere hablarte". La verdad yo no esperaba algo como eso, y menos de esa persona. Le dije "gracias, lo tomaré en cuenta".
Ahora sí , préstame mucha atención, porque aquí viene lo medular de lo que les quiero contar. Mientras yo me despedí, ella también se despidió, sin embargo, luego del "Bendiciones", puso de la nada lo siguiente: "Si tan solo te pones a pensar, Dios está ahí, y siempre querrá lo mejor para ti. Solo ponte a pensar que está a tu lado y te observa en todo momento." , eso me impactó. Por la manera en que lo dijo, ni si quiera estábamos conversando de cosas espirituales como para que escribiera algo así, nada daba méritos a que escribiera algo como eso. Solo atiné a darle un cordial gracias. Y continúo diciendo: " Dios quiere que abras tu Biblia y la leas", yo dije dentro de mí ¿Como pudo enterarse de que hoy no tuve un tiempo con El Señor?, y le pregunté ¿Porqué lo dices?, su respuesta aún me impactó más " No sé, lo sentí, a lo mejor Dios quiere hablarte". La verdad yo no esperaba algo como eso, y menos de esa persona. Le dije "gracias, lo tomaré en cuenta".
Esas simples palabras, sacudieron mi mente, y vaya que Dios puede utilizar un burro (no es mi intención llamar así a la persona, quiero que se ubiquen en el contexto) para hablarnos directamente.
En ese momento decidí apagar mi computador, todos ya estaban acostados en sus camas y decidí pasar mi tiempo con El Señor.
Son 12:16 de la noche, y acabo de terminar mi tiempo a solas con Dios en medio de mi desierto personal, y es por esa razón que les estoy escribiendo.
A lo mejor Dios te sorprenda, cuando menos lo esperes, utilice a la persona que menos esperabas, en las circunstancias que menos imaginabas. Pero así trabaja el Dios personal en el que hemos creído tú y yo.
Perdonen, si alguno puede decir: "este como cuenta con orgullo que prefirió estar navegando por internet, en vez de tener un tiempo con Dios" , y es que les dije que les contaría de todo: Mis victorias, como también mis fracasos. Dios aprovechó este fracaso para hablarme de una manera que menos imaginaba y darme una experiencia para mi Historia con Dios y así aumentar mi fe. A veces el fracaso no es fracaso, y Dios aprovecha circunstancias desfavorables para hablarnos. Recordemos que a los que aman a Dios "todas las cosas le ayudan a bien", y cuando dice "todo", es que es todo. Tiempos bueno y tiempos malos.
Dios les Bendiga, Buenas noches.
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